jueves, 31 de diciembre de 2009

Aleteos

Era una tarde de gris incesante, hablaba contigo cuando el verde del semaforo, como una diestra batuta, levanto` una bandada de pajaros que aletearon danzando ritmos que la lluvia iba marcando.

Hubiera deseado perdernos entre sus alas, quedarnos colgados, suspendidos en el silencio humedo del aire y aletearnos, aletearnos... hasta irnos calando.


fita

ps:el teclado es extranjero y no me deja poner las tildes, lamento el desastre...aunque esta noche hay que comerse lo que venga....Besos y mis mejores deseos

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Montañas



Montañas de versos
Con solo mirarte,
Con cerrar los ojos
Con solo tocarte.
Montañas, montañas,
De papel, de versos,
Colinas de amores,
Montañas de besos
Con solo tus labios,
Con mis labios solo.
Enormes montañas,
Enormes tus ojos
De versos, enormes.
Tu cuerpo, tu cuerpo
De palabras lleno,
De besos de tinta,
De miles de versos.

! Montañas, montañas,
Mi Niña, mi Niña ¡



Felices Días !!!!!

Un Saludo. moy.

jueves, 24 de diciembre de 2009

CIRCULOS VICIOSOS

Llevaba meses pergeñando en su mente la idea, creía tener el guión para una buena novela, pero hasta entonces no había encontrado la forma de romper un círculo que siempre le conducía al mismo punto. Hace un mes empezó a vislumbrar la salida y se preparó para abordar su escritura.
Escogió la fecha con antelación, ahora en navidades, cuando por compromisos familiares podía estar más aislado y dedicarse por entero a la tarea. Para ello se había comprado dos semanas antes un nuevo ordenador con el procesador de textos más moderno que le ofrecieron y había estado practicando para poder manejarlo con soltura. Quería aprovechar la inspiración y esperaba poder terminar la obra en un par de semanas.
Sin más preámbulos, se preparó un café y se sentó delante del teclado comenzando a escribir. Las letras conformaron palabras y éstas resultaron en el siguiente texto:

"Llevaba meses pergeñando en su mente la idea, creía tener el guión para una buena novela, pero hasta entonces no había encontrado la forma de romper un círculo que siempre le conducía al mismo punto. Hace un mes empezó a vislumbrar la salida y se preparó para abordar su escritura.
Escogió la fecha con antelación..........."


genialsiempre

Poesía de SOMALIA (Nación de poetas)

En el Taller de ayer, pese a la escasa participación, nos sirvió para descubrir que existe una rica y floreciente poesía somalí, cuyos principales exponentes son:

Ayaan Hirsi Alí

Abdourahman A. Waberi

Maxamed Xaashi Dhamac

Zana Haji Hashi

Abdalla Nuradion Ahmed "Nuradin"


También son dignos de destacar los proverbios somalíes que ofrecen una imagen de lo que siente ese país:

- "Cuando se lanza una piedra puede caer rozándote, pero cuando se lanza una palabra viaja por el mundo para siempre".

- "No vas a vivir para siempre, así que deja caramelos y algunas palabras para los que vengan detrás".

- "Juntos, los dientes pueden cortar".

- "A una persona con sentido del humor, nunca le faltan ni las palabras ni la acción".

- "Estoy al lado de mi hermano, mi hermano y yo estamos al lado de mi primo, mi hermano mi primo y yo estamos al aldo del mundo".

- "Un hombre sin apodo es como una cabra sin cuernos".


Próximo Taller el 13 de Enero. Tarea "Poesía de Islandia"



José María

Un faro, setenta y tres peldaños y una sombra.

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Setenta y tres peldaños, una mesita, una cocina de queroseno, un radio transmisor a válvulas, un camastro… y noventa y tres días, siete horas y… ¿Cuánto? Siete minutos, eso es. Pero ya queda menos. Resulta curioso cómo el cuerpo humano se acostumbra a lo peor y sin embargo no soporta las más insignificantes incomodidades. Llevo tres días a base de café y galletas, y podría estar otros diez días más, pero no soporto estar acostado y notar el hueco curvo de la pared contra el camastro. Deberían haber diseñado una cama semicircular que se adaptara a este tubo de hormigón. El arco entre el muro y mi colchón se me antoja la boca de la sombra, sí, la dichosa sombra que me visita cada noche, que me mira, que me observa… ¿Podría una sombra atravesar estos muros…? Hay quien dice que las pesadillas salen de las paredes junto a las camas. Tengo el presentimiento de que esta noche no vendrá. Debo pensarlo así, de otra forma estaría dejando de controlar mis pensamientos.

He intentado desviar el haz de luz. Evitar que éste pase de nuevo por el dichoso muro del caserón. Un edificio tan grande y en ruinas, a merced de las tempestades, sufriendo los embates del viento blanquecino, salado y destructor de la costa, y aun así ese muro sigue ahí aguantando para mi desgracia, a doscientos metros, como la pantalla de un cine fantasmagórico que de día se ríe de mi soledad y de noche culmina su función con el foco de mi desdicha.

Doscientos metros de mar me separan de la costa, tan sólo doscientos metros y me resultan un océano infranqueable.
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Un faro quieto
nada sería
guía, mientras no deje de girar
no es la luz lo que importa en verdad
son los 12 segundos de oscuridad.
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He revisado mil veces la lente giratoria, he cambiado la lámpara de vapor de mercurio de 3000 Vatios, he cavilado una y otra vez, y el sinsentido de la visión nocturna de la sombra se enfrenta en mi mente a mi raciocinio, a mi pensamiento científico. Doce segundos de oscuridad. La dichosa canción se ha pegado a mis labios como si la hubiera oído en la radio una mañana de resaca. Doce segundos de oscuridad. Antes era el lapso de tiempo entre haz de luz y haz de luz. El tiempo que un marino en alta mar debería observar para saber que se trata de este faro y no de otro, la seña de identidad de éste mi hogar y mi cárcel. Para mí esos doce segundos ya no son eso. Son doce eternidades de oscuridad entre sombra y sombra, entre aparición y aparición. Cada vez que el haz luminoso abandona al mar y se pasea orgulloso por las piedras húmedas y bordadas de encajes salados de la costa, se va acercando a la pared del caserón, y miro de reojo el haz de luz mientras mi nariz apunta al tormentoso muro aún oscuro, y cuando pasa por la pared de cal impoluta, en un instante, en un aterrador instante, aparece de nuevo allí, impasible, sólo un instante, como un fogonazo de pánico. Como un flash de un fotógrafo que se adentrara en las profundidades del averno y sorprendiera al mismísimo Lucifer. La sombra de un monstruo alado y horrible al que a pesar de lo efímero de su aparición, he conseguido discernir sus patas plagadas de mortíferos pinchos y púas, o su piel escamosa, o incluso sus fauces inmensas con las que triturará a sus víctimas. Cada doce segundos de oscuridad. El muro debe medir cinco metros de altura, calculo que la sombra supera los dos.
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12 segundos de oscuridad
para que se vea desde alta mar
de poco le sirve al navegante
que no sepa esperar.
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Doce segundos de oscuridad, y esta noche ha vuelto. Ahí está, míralo. Creo que, definitivamente, viene a por mí. Es hora de rendirse. Doce segundos de oscuridad…
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-Vaya diíta, ¿no? A ver quien limpia esto con el frío que hace aquí arriba. ¿Has visto? Las barandillas están congeladas. Vamos a tener que rascarlas para quitar el hielo acumulado.
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- Desde luego, esto no está pagado… Oye ¿Qué crees tú que le puede haber pasado a ese pobre diablo? No creo que hiciera tanto frío ahí dentro como para quedarse así, como un pajarito en el camastro.
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- Cualquiera sabe, estaría enfermo el hombre. ¡Mira esto que curioso! ¿Lo ves? Es un saltamontes, y está congelado sobre la barandilla, que curioso… mira las patas, tiene la piel escamosa… se ha quedado pegado, con sus pinchos y todo… qué cosas…

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Los versos intercalados son de la canción "Doce segundos de oscuridad" de Jorge Drexler:

http://www.youtube.com/watch?v=5iVX_mJ5FEY&feature=related

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¡¡Felices Fiestas y feliz 2010 a todas y todos!!


lunes, 21 de diciembre de 2009

Los tres cerditos y caperucita (reposición)

BREVE HISTORIA DEL DÍA EN QUE CAPERUCITA Y LOS TRES CERDITOS PERDIERON SU LINDA AMISTAD.
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- Hola Caperucita, que guapa vas... ¿Qué llevas en el canasto?
- Hola cielo, llevo cositas buenas para mi abuela: manzanas, castañas, jamón...
- ¿Jamón? ¿Eso qué es?
- ¿Eh?... pues... ejem...
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Fin

Cuento navideño (reposición)


Breve historia del día en que el padre Torcuato repartió los papeles a los actores del Belén viviente de Villacencio de la Vera:
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- No Sagrario, tú de Virgen no que eres mu putona.
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Fin

domingo, 20 de diciembre de 2009

Letras Libres por el Mundo

Bienvenidos a Letras Libres por el Mundo. En el programa anterior tuvimos el placer de escuchar las sentidas y profundas letras escritas en castellano por los poetas del Sahara, conocimos a la Generación de la amistad y a los cubarahuis. Versos nómadas, versos bálsamo contra el dolor, de lucha contra la ocupación, versos oasis en el infinito desierto de la guerra. Nuestra investigación ha dado como resultado la siguiente lista de poetas saharauis, bastante fructífera por cierto.

- Luali y Saleh Abdalahe
- Mohamed Salem Abdelfatah "Ebnu"
- Luali Lehsen
- Chejdan Mahmud
- Liman Boisah
- Zarah Hasnaui
- Saleh Abdalahi Hamudi
- Ali Salem Iselmu
- Aziza Brahim


(Nota: la grafía puede variar al transcribir el nombre del poeta de árabe a español, así que puede que encontréis los nombres de forma ligeramente diferente)

Nuestra próxima cita nos lleva a Somalia (demostrando que somos más gatos que nadie y que a la curiosidad no sólo no le tenemos miedo, sino que nos encandila - sobre todo si hay poesía de por medio), siguiendo el rastro de otro asunto de actualidad: la piratería en las aguas del Índico. Para el próximo miércoles 23 de diciembre toca buscar poetas somalíes. La cita, como siempre en la Casa de la Cultura de Chiclana, a las 19 horas. Será por cierto la clase de despedida del 2009.

Seguiremos informando

jueves, 17 de diciembre de 2009

Yogurines

Relación de mujeres poetas nacidas después del 85:

  • Saray Pavón (Sevilla)
  • Nadia Anjoman (Afganistán)
  • Alejandra Vanesa (Córdoba)
  • Elena Médel (Córdoba)
  • Rocío Hernández Triano (Sevilla)
  • Carmen Camacho (Jaén)
  • Laura Casielles (Asturias)
  • Sofía Castañón (Asturias)
  • Isabel Escudero
  • Josefa Parra (Jerez)
  • Olvido García Valdés
  • Ana Pérez Cañamares
  • Alicia Es Mas
  • Miriam Reyes
  • Mirta Aguirre (Cuba)
  • Blanca Varela

Que las disfruten.

El cuento de Dulcinea...

Os dejo este cuento maravillosos de la gran Dulcinea...
esa misteriosa mujer que todos buscamos y que siempre está cerca.
Me ha parecido precioso y os lo comparto.
besos

TEORÍA DE DULCINEA

En un lugar solitario cuyo nombre no viene al caso hubo un hombre que se pasó la vida eludiendo a la mujer concreta. Prefirió el goce manual de la lectura, y se congratulaba eficazmente cada vez que un caballero andante embestía a fondo uno de esos vagos fantasmas femeninos, hechos de virtudes y faldas superpuestas, que aguardan al héroe después de cuatrocientas páginas de hazañas, embustes y despropósitos.

En el umbral de la vejez, una mujer de carne y hueso puso sitio al anacoreta en su cueva. Con cualquier pretexto entraba al aposento y lo invadía con un fuerte aroma de sudor y de lana, de joven mujer campesina recalentada por el sol.

El caballero perdió la cabeza, pero lejos de atrapar a la que tenía enfrente, se echó en pos a través de páginas y páginas, de un pomposo engendro de fantasía. Caminó muchas leguas, alanceó corderos y molinos, desbarbó unas cuantas encinas y dio tres o cuatro zapatetas en el aire.

Al volver de la búsqueda infructuosa, la muerte le aguardaba en la puerta de su casa. Sólo tuvo tiempo para dictar un testamento cavernoso, desde el fondo de su alma reseca. Pero un rostro polvoriento de pastora se lavó con lágrimas verdaderas, y tuvo un destello inútil ante la tumba del caballero demente.

Juan José Arreola
Cuento procedente de Biblioteca Digital Ciudad Seva

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Poetas Saharauis

Como no voy a poder asistir (de hecho es la hora y no estoy allí) cuelgo lo que he encontrado:

Poemas de LIMAN BOICHA, "Los versos de madera"

UN BESO

Un beso,
solamente un beso,
separa
la boca de África
de los labios de España
POLIGAMIA

No quiero hacer
arrugadas aclaraciones
ni leer un prospecto sagrado;
tampoco quiero
hurgar en la historia de la herida.
Pero cuando veo
algunos rostros hirsutos,
más bien pienso
en otra cosa,
y digo:
esta vez hablaré claro,
rotundo.
Yo soy un hombre
que practica la poligamia,
y cuento con una ventaja:
mi religión me lo permite.
Tengo tres...
tres amantes...
y a las tres las quiero por igual.
Eso es todo,
y lo confieso en alta voz,
al amigo y al desconocido,
al vecino,
con su expresión devota,
y a Ell , mi querida aurora.
Tengo tres...
tres amantes...
Sáhara, Cuba y Canarias;
y a las tres
las quiero por igual.

Poema de ALI SALEM ISELMU, "Para Aminetu"

Decidió sentarse en un limbo
exigir su libertad
romper las cadenas del muro
acabar con la hipocresía de los cobardes
invitar a los valientes
para que abran sus brazos.
Sus pequeñas manos
sus ojos diminutos
su cuerpo menudo
envuelto de esperanza y libertad.
Miró las lágrimas del mar
y abrazó las dunas del Sáhara.
Ella volverá, llena de sueños
derrumbará la cadena de los verdugos
y gritará con la impotencia de su cuerpo:
dejar que el Siroco abrace Lanzarote
dejar que vuelva a El Aaiun
el Siroco no morirá de hambre
morirá en la cárcel de la ignominia
y el crimen perfecto.

Y para terminar una canción de AZIZA BRAHIM, "Hijo de las nubes"
AZIZA BRAHIM:Es una cantautora Saharaui, nacida el 9 de junio de 1976 en los campamentos de refugiados en Tinduf, Argelia. Estudió en Cuba durante 7 años. Volvió a los campamentos en el 95. Ese mismo año ganó el Primer Premio Nacional de la Canción en el festival de cultura de la RASD. A partir de ahí pasa a formar parte del Grupo Nacional Saharaui haciendo su primera gira internacional. Con el grupo Leyuad realiza su primera gira e Europa ese, actuando en Francia, Alemania y España. De vuelta a los campamentos, realiza unas grabaciones para la Radio de Tinduf con el grupo Tuareg de Tamarrast. Desde 2007, ha dado forma a un nuevo proyecto musical, Gulili Mankoo, una formación de artistas de diferentes países que fusionan la música Saharaui con rock, blues, reggae y percusiones del África Occidental.


LIMAN BOICHA:Forma parte del grupo Generación de la Amistad, nacido en el Sahara Occidental en el año 1973. Vivió en el exilio desde muy pequeño. Luego vagó por distintos campamentos de refugiados hasta el año 82, donde no llegó a terminar sus estudios de primaria. Cuando le dieron la oportunidad de estudiar fuera, él se sumó como Aziza a Cuba, donde, durante 13 años, estudió hasta hacerse con la licencia de periodismo. Volvió a los campamentos, trabajando también en la Radio.

ALI SALEM ISELMU:Nació en Villa Cisneros, del Sahara Occidental, en 1970. Licenciado también en Periodismo por la Universidad de Santiago de Cuba vuelve a los campos de refugiados en Argelia donde se incorpora al departamento de español de la Radio Nacional Saharaui. Actualmente vive en España, participando en antologías poéticas Saharauis contemporáneas.





Ra

martes, 15 de diciembre de 2009

tarea para mañana

Hola, recuerdo que la tarea para mañana era buscar poesía saharahui, esta vez hombres o mujeres. Además había que sacar la partitura del poema de Alberto Porlan. Vamos, buscarle los acentos o el ritmo. Voy a buscar algo o me veo sin la tarea hecha.

Eva.

domingo, 13 de diciembre de 2009

EL HIMNO NACIONAL ES UN POEMA ANDALUSÍ




Después de todo, el viaje a Granada sigue dando de qué hablar...

Increíble pero cierto. El himno nacional de España, la famosa Marcha Granadera , es una composición islámica del místico andalusí Avempace. No hay margen para la duda. La pieza original está en internet y cualquiera puede deleitarse escuchando la extraordinaria recomposición que han realizado los musicólogos Omar Metiou y Eduardo Paniagua. (escuchar)

Se trata de la Núba al-Istihal de Ibn Báya (conocido también como Avempace) y data del siglo XI. El importantísimo descubrimiento se produjo por accidente, después de grabada la pieza, en el seno de la pequeña comunidad de Medinat Sabora en una noche dedicada a la reflexión y el recuerdo. Acompañaban la meditación con un CD y de repente alguien gritó: “¡es el himno nacional de España!”. Posteriormente, Chapi Pineda, conocido músico andaluz, confirmó el descubrimiento.

Al fin, un himno diferente, que habla del amor con un mensaje trascendental y místico que puede ser aplicado a cualquier tipo de belleza, de la tierra, del espíritu, del alma y del cuerpo. Que lo disfruten.

LETRA (Traducción):

"Acaso la perfección de la belleza
no te dejó ver el cansancio de mi mente.
Aquel que te envió me respondió
con la somnolencia de mis párpados.
seguí con las hermosas y vivo esclavo de mis deseos.
¡Si pudiera ver con mis propios ojos a mi Señor!,
¡ay! Si pudiera verlo.

Contemplar tu belleza vivifica mi corazón,
compadécete, tú que das la vida al desfallecido,
tu amor me agotó.
Tu belleza hermosa, por su hermosura es bella,
guía y seductora, locura para el que agoniza de amor.
Aquello que era guía se convirtió en un sueño,
y antes de caer en el amor, él me dominó,
me venció y gozó con su dominio,
penetrando en mi cuerpo.
Quise ser sumiso y no atendió mi deseo.
Si me hubiera escuchado, o hubiera estado cerca de mí,
con su ayuda me habría rescatado.
Contemplar tú belleza vivifica mi corazón,
compadécete, tu que das vida al desfallecido,
tú amor me agotó.”

sábado, 12 de diciembre de 2009

Ay amor...¡¡¡¡

Ay amor¡¡¡¡

Quiero que dejes
que me esconda,
juguetona,
debajo de las sombras
de los cuerpos de los gatos que,
silenciosos,
mis piernas ronronean.

Quiero que escuches los jadeos
que ensordecen las palabras
y que no me mires
si no es para sentir el latido
de mi sexo
en tus pieles de cordero.

Quiero que me dejes chuparme los huesos
con tus lenguas
y provocar el transcurso de mi sangre.
Que desmenuces con tus dedos
los átomos que me componen
y me descompongas.
Que agonice con tus venidas
y que resucite con tus marchas.

Quiero que la voz que me susurres
me nuble las entrañas,
me arranques la piel
y me lamas.
Que huelas el celo de las gatas
que se acomodan en el muro de mi casa
y te escondas debajo de mi falda.

Que desees convertirte en escamas
de los peces que duermen en mi cama.

Ay amor....
Quiero que no me busques,
que no me busques ni que me encuentres,
que no me encuentres
si no es para olvidarme.

Dolor de dientes.


Antier me dio un dolor de dientes. Un dios neurálgico apretó sus dedos índice y pulgar, mi cráneo en medio. Asistí al rito de otro dios de blanco impoluto. Su magia giratoria trepanó mi diente y sacó el mal. El dios neurálgico aflojó los dedos, y entonces por fin pude pensar, y recordé al dios supremo; il capo di tutti gli dèi, a buen recaudo en sus catedrales, vestido de pan de oro y envuelto en aromas de incienso. Y recordé otros dolores de dientes: en el altiplano andino, o en las dunas saharauis, o en el Sahel africano, o a punto de embarcar hacia la promesa del norte... pero sin dioses blancos a los que encomendarse.

Dientes, dientes, dientes… millones de dientes y de dolores.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Una pared color vainilla contra la senda del tiempo

Entre una cosa y otra, no os he podido leer mi ejercicio del primer día del nuevo curso (el de elegir un poema que me hubiera llegado a la fibra sensible y escribirle una respuesta), como no aguanto más os lo dejo aquí. Como soy y he sido poco lector de poesía, decidí elegir una canción de los Celtas Cortos. Leyendo la letra, desde el punto de vista poético, no es gran cosa (no tiene unos recursos literarios sorprendentes ni nada, es más bien previsible), pero poniéndole música, mejora considerablemente, y llega a la fibra, y más allá. Al menos a mí me llegó en su día. Y he querido responder a aquella canción recreando la época en que la descubrí.


La letra completa está aquí:
http://www.areademusica.com/letras/2303.php



Una pared color vainilla contra la senda del tiempo

A veces la memoria saca fuera los balones que el olvido,
gracias a una certera asistencia del tiempo, le va metiendo.
Y a dos manos los precipita de nuevo al partido de la vida.
(Anónimo)

Una vieja pared color vainilla ve salpicar su rostro sobrio y ortopédico, de redondas pecas negras con hechuras de pepinazo. A la vieja pared la protege un zubizarreta chiquilicuatro con las manos enguantadas de rojo chut. Cada gol presume de estruendo y de bronca de la vieja del segundo: ¡Ni dormir la siesta la dejan a una! Las hormigas, hinchas sin invitación a la contienda, rugen en sus galerías subterráneas, no se sabe si en señal de protesta, o porque tienen sintonizadas sus antenas al partido que se juega sobre sus techos. Todos los jugadores se sienten en primera división y sueñan céspedes más grandes, más verdes, mientras que sus rodillas los sueñan más mullidos. Todos menos uno que se queda atrás, sólo y en la defensa. Este uno, carne de banquillo, compañero ideal de los chupones, este uno, más gordito y blandengue, sueña más bien con las dos rebanadas de pan chorreadas de mantequilla que pitan el medio tiempo. Las dos rebanadas que le saquen de su perpetuo fuera de juego.

En esto que el tiempo les traiciona, les engaña, les hace una filigrana. Y pasan muchas, muchas tardes, y los partidos se van volviendo pachangas, y sin darse cuenta dejan de darle al balón, y se ven sentados en el banco de la misma pared color vainilla, vieja pero con menos pecas negras; o en el suelo que ya no es ni el Nou Camp, ni el Bernabeu, sino el suelo duro del patio del barrio. Ahora charlan de otras cosas, sueñan de otros sueños. Y estos sueños dejan de ser eléctricos, aventureros, descarados, granujas y se vuelven acuosos, tímidos, humeantes, circenses, escurridizos… El fútbol necesita un sustituto que les moldee sus sinvivires melancólicos, que rebosan apetitos por desatar. Y entonces del banquillo sale la música. “¿Tú escuchas los cuarenta?” dice uno “Los Celtas han sacado un disco en directo” sigue otro “Mi hermano lo tiene, la canción Veinte de abril está guapa” replica un tercero. El cuarto lanza un libre directo “¿Habéis visto en la tele a la Maria Carey? Está buena, ¿ehn?” Y a pesar de los cambios en la alineación de sus sentires, de sus emociones, cuando llega el atardecer los siguen llamando las madres, porque se va a enfriar la comida. El gordito, aún viendo que se hace tarde y que sería mejor volver a casa, prefiere quedarse a ver el atardecer, porque ha encontrado un pasatiempo mucho más útil que el fútbol. Ponerse a pensar. Hay otro al que tampoco le apetece irse todavía. Este otro, más larguirucho, con el garbo de una espiga y aquel uno forman el tándem perfecto para retahilar deseos por cumplir. Y los dos se ponen a charlar y se les van las horas, subiendo santos al cielo. Que si las mates son un coñazo, que si no me dejan más de las doce, que si el año que viene el instituto a ver qué pasa, que si los pelos en la barba y en no sé donde, que si las niñas… Ay, las niñas, que ya no lo son tanto… Rezando por sus julietas se les echa encima la noche, que les regala un capote de estrellas para que cuelguen allí sus sueños. Y ya de vuelta a casa, el gordito se mete en la cama, y se arropa con los sueños de estrella y con el fogoso deseo que agita sin parar el corazón… y a veces también la mano. La noche pita el fin del partido y el inicio de otro. Queda atrás la pared vieja y amarilla, y empieza la senda del tiempo.

David

jueves, 10 de diciembre de 2009



Algunos recuerdos en imágenes,
saludos a todos.

LA CASA CON LIBROS
















Rutas, caminos, senderos
libros, libros y más libros
música, vino y danzas
y mañana buen levante
para andar nuevos caminos,
libros, libros, que no falten...










domingo, 6 de diciembre de 2009

La Gran Ausente


La poesía de Gloria Fuertes es la misma vida,
es todo,es profundidad, es franqueza, es abismo,
es ternura, es dureza, es paciencia, es...vida.

Creo que debería de ser estudiada, leída, amada
y recordada por siempre.

AL BORDE

Soy alta,

en la guerra

llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis

al borde de la cárcel,

al borde de la amistad,

al borde del arte,

al borde del suicidio,

al borde de la misericordia,

al borde de la envidia,

al borde de la fama,

al borde del amor,

al borde de la playa,

y poco a poco me fue dando sueño,

y aquí estoy durmiendo al borde,

al borde de despertar.

Gloria Fuertes



Una vez intenté imitarla y le dediqué el poema
que sigue a continuación,(que algunos ya conoceis)
con todo mi respeto y cariño, después de tanto leerla.


A GLORIA FUERTES

El Niñito Nomecome
Tiene piel de Toblerone,
De melocotón ya viejo.
No usa pata de conejo,
No se mira en el espejo.

El Niñito Nomecome
Tiene ojos de botones,
Y otro tiene en el ombligo
Que se mira, ¡ no te digo!.

El Niñito Nomecome
Los zapatos no se pone,
Tiene aires de pobreza,
No se peina la cabeza,
No hace uso de razones.


El Niñito Nomecome
No se queja, no dispone,
No me llora, ni propone,
Y no sueña por las noches,
Ni se aburre, ¡es que ni tose!,
Ni me pide explicaciones.

El Niñito Nomecome
No me come,
No me come,
Se nos muere
Y no me come.


Me gustaría que tuvieseis en cuenta
su poesía adulta.

Un Saludo. moy.

jueves, 3 de diciembre de 2009


¿Para qué sirve el arte?

Para darnos la breve pero fulgurante ilusión de la camelia, abriendo en el tiempo una brecha emocional que parece irreductible a la lógica animal.

¿Cómo surge el Arte?

Nace d e la capacidad que tiene la mente de esculpir el ámbito sensorial.

¿Qué hace el Arte por nosotros?

Da forma y hace visibles nuestras emociones y, al hacerlo, les atribuye este sello de eternidad que llevan todas las obras que, a través de una forma particular, saben encarnar el universo de los afectos humanos.

Muriel Barbery, la elegancia del erizo, Pg. 225.

¿Hablamos d e poesía?...........Fita

Glorias de la poesía femenina

Aquí os dejo la lista de mujeres que han entrado en nuestros objetivos poéticos a partir de ayer, y aquí se quedarán...
-EDELMIRA AGUSTINI
-CAROLINA CORONADO
-CARMEN NATALIA MARTÍNEZ BONILLA
-ELENA MARTÍN VIVALDI
-JOSEFINA VICENS
-ROSARIO CASTELLANOS
-ALFONSINA STORNI
-WALADA BINT AL MUSTAKFI
-MARÍA GERTRUDIS HORE
-CATALINA CLARA RAMÍREZ DE GUZMÁN
-JUANA INÉS DE LA CRUZ
Ahora a por las yogurinas, jijiji.
Ra

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Aún no soy poeta

Aún no soy poeta.
Aún tengo sueldo.
Todavía nadie me empujó hasta la frontera.
Aún me afeito con frecuencia,
aunque vuele etéreo tras el espejo,
eternamente,
cazando quimeras,
con las manos frías y la cara nevada.

.
Aún no soy poeta,
ni es lógico este nudo que me ahoga,
ni mis alegres llantinas.
.
No soy poeta.
Aún no has mojado mi mirada con la tuya,
ni mis pies fueron sismógrafos de tu emoción.
.
Aún no soy poeta.

Alfonsina Storni

A colación del trabajo que hoy vamos a exponer en clase, me he tomado la libertad de rescatar a una de las poetisas más proliferas del siglo XX. Alfonsina Storni, una mujer atormentada, una poeta atormentada con una obra atormentada, profunda, y desesperadamente poética.




¡ADIOS!


Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Cuando los capullos caen de la rama
dos veces seguidas no florecerán...
¡Las flores tronchadas por el viento impío
se agotan por siempre, por siempre jamás!

¡Los días que fueron, los días perdidos,
los días inertes ya no volverán!
¡Qué tristes las horas que se desgranaron
bajo el aletazo de la soledad!

¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
las sombras creadas por nuestra maldad!
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que así se nos van!

¡Corazón... silencia!... ¡Cúbrete de llagas!...
?de llagas infectas? ¡cúbrete de mal!...
¡Que todo el que llegue se muera al tocarte,
corazón maldito que inquietas mi afán!

¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
¡Adiós mi alegría llena de bondad!
¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que no vuelven más! ...


Pubicado por Antonio Fassa.



jueves, 26 de noviembre de 2009

Nueva cita "Amores"


El próximo viernes, día 27 de noviembre, tendrá lugar una nueva lectura de nuestro entrañable cuadernillo "Amores".

En esta ocasión, el lugar que se ha prestado a tan sublime momento es la sede de la Asociación Al-Sendero, situada en la calle Gladiolos, nº5 de Chiclana.

Todos los miembros del Colectivo les agradecemos enormemente a dicho grupo ecologista la oportunidad que nos han brindado. Prometemos no defraudar.

Os esperamos.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

POEMA DE JAIME SABINES

Publico el trocito que leí para vosotros y a continuación una web donde poder leerlo entero, sin cortapisas.

III

Siete caídas sufrió el elote de mi mano
antes de que mi hambre lo encontrara,
siete veces mil veces he muerto
y estoy risueño como en el primer día.
Nadie dirá: no supo de la vida
más que los bueyes, ni menos que las golondrinas.
Yo siempre he sido el hombre, amigo fiel del perro,
hijo de Dios desmemoriado,
hermano del viento.
¡A la chingada las lágrimas!,dije,
y me puse a llorar
como se ponen a parir.
Estoy descalzo, me gusta pisar el agua y las piedras,
las mujeres, el tiempo,
me gusta pisar la yerba que crecerá sobre mi tumba
(si es que tengo una tumba algún día).
Me gusta mi rosal de cera
en el jardín que la noche visita.
Me gustan mis abuelos de Totomoste
y me gustan mis zapatos vacíos
esperándome como el día de mañana.
¡A la chingada la muerte!, dije,
sombra de mi sueño,
perversión de los ángeles,
y me entregué a morir
como una piedra al río,
como un disparo al vuelo de los pájaros.

IV

Vamos a hablar del Príncipe Cáncer,
Señor de los Pulmones, Varón de la Próstata,
que se divierte arrojando dardos
a los ovarios tersos, a las vaginas mustias,
a las ingles multitudinarias.

Mi padre tiene el ganglio más hermoso del cáncer
en la raíz del cuello, sobre la subclavia,
tubérculo del bueno de Dios,
ampolleta de la buena muerte,
y yo mando a la chingada a todos los soles del mundo.
El Señor Cáncer, El Señor Pendejo,
es sólo un instrumento en las manos obscuras
de los dulces personajes que hacen la vida.

En las cuatro gavetas del archivero de madera
guardo los nombres queridos,
la ropa de los fantasmas familiares,
las palabras que rondan
y mis pieles sucesivas.

También están los rostros de algunas mujeres
los ojos amados y solos
y el beso casto del coito.
Y de las gavetas salen mis hijos.
¡Bien haya la sombra del árbol
llegando a la tierra,
porque es la luz que llega!

V

De las nueve de la noche en adelante,
viendo televisión y conversando
estoy esperando la muerte de mi padre.
Desde hace tres meses, esperando.
En el trabajo y en la borrachera,
en la cama sin nadie y en el cuarto de niños,
en su dolor tan lleno y derramado,
su no dormir, su queja y su protesta,
en el tanque de oxígeno y las muelas
del día que amanece, buscando la esperanza.
Mirando su cadáver en los huesos
que es ahora mi padre,
e introduciendo agujas en las escasas venas,
tratando de meterle la vida, de soplarle
en la boca el aire...
(Me avergüenzo de mí hasta los pelos
por tratar de escribir estas cosas.
¡Maldito el que crea que esto es un poema!)
Quiero decir que no soy enfermero,
padrote de la muerte,
orador de panteones, alcahuete,
pinche de Dios, sacerdote de penas.
Quiero decir que a mí me sobre el aire...

VI

Te enterramos ayer.
Ayer te enterramos.
Te echamos tierra ayer.
Quedaste en la tierra ayer.
Estás rodeado de tierra
desde ayer.
Arriba y abajo y a los lados
por tus pies y por tu cabeza
está la tierra desde ayer.
Te metimos en la tierra,
te tapamos con tierra ayer.
Perteneces a la tierra
desde ayer.
Ayer te enterramos
en la tierra, ayer.

VII

Madre generosa
de todos los muertos,
madre tierra, madre,
vagina del frío,
brazos de intemperie,
regazo del viento,
nido de la noche,
madre de la muerte,
recógelo, abrígalo,
desnúdalo, tómalo,
guárdalo, acábalo.

∞8∞


Web para leer el poema


Web para leer más de Jaime Sabines

En concreto recomiendo encarecidamente leer "los amorosos"

Que lo disfruten.

∞8∞ Julio Cascobelo ∞8∞

martes, 24 de noviembre de 2009

El patio de mi casa


El patio de mi casa no es particular, se podría decir que es público

cuándo llueve se moja y hasta , a veces, se boza

cómo algunos o los más

En el último chaparrón de cuya memoria hoy quiero acordarme

El husillo tragaba a velocidad helicoidal y el agua, más rápida, subía, subía…

y subió hasta la línea de inundación convirtiendo mi patio en alberca provisional que tapaba agachado, eso sí,

para un buen chapuzón.

Y acabando de achicar barros y hojarascas se me metieron los operarios que me hacían una chapuza de las de una semana que duran más d e un mes. Allí estaban desde las 7, clareando el día ya martilleaban y se canturreaban y arrastraban y taladraban y voceaban y hormigonaban…y a eso d e las doce mi patio era todo un ágora por dónde circulaban las noticias del día -¡Qué ruina, compadre, tenemos en lo alto cómo no vuelva a llover!-, los desahogos de mediamañana -¡ tenerlos, tenerlos…los del Alcorcón!, aunque pa echarle a esa partida de princesitas madrileñas valen los de perdiz- los suspiros canturreados –Tengo el corazón partío, el corazón partío…-

pero lo que más circulaban eran las gentes: el del butano que venía a comprobar…el vecino que aprovechaba para pedir un presupuesto de no se qué obra pues ya que he visto…dos transportistas equivocados que se cuelan hasta el dormitorio con un pedazo de armario que va dejando sus huellas en los zigzag d e la escalera, una pareja de deportistas guiris que suben y bajan escaleras tomando mi patio por una etapa de su carrera, unos hombres que ofrecen unas cervezas mientras celebran lo bien que está quedando mi obra y que todavía no he pillado quienes eran y eso que le pregunté a los cuatro jubilados que sentados en mis butacas d e plástico tomaban el sol y pasaban la mañana comentando que ya no se hacen obras como las de antes

El patio de mi casa no es particular…Fita

lunes, 23 de noviembre de 2009


Que muera no significa que no exista,

mi luz no dejara de alumbrarte

mi voz permanecerá mientras pienses en ella

mi presencia seguirá si mantienes mi recuerdo,

aunque muera no muero,

no desaparezco,

solo se muere cuando nadie sabe que existes,

cuando mi paso por el mundo no se sepa,

cuando alguien queme mis recuerdos y al quemarlos

prometa olvidarme,

aunque el olvido sea recuerdo

porque al recordar que se olvida se sigue recordando,

por tanto solo olvida el que muere

ya que su mente desvanece.

La muerte es olvido si conmigo

muere mi recuerdo, mis logros, mis palabras,

mis sonrisas, mis sueños...

y todo el que me vio pasar.

∞8∞ Julio Cascobelo ∞8∞

Alinandeces

Juguemos,
cambiemos cromos,
y versos con lengua.
.
.
.
El dolor inspira.
Me miras...
tiro el bolígrafo.
.
.
.

jueves, 19 de noviembre de 2009

! QUE BELLO ES MORIR ¡

Es bello morir,

Te lo aseguro amor,

Es bello.

Sentir la pólvora quemante

En el pecho hastiado.

Cómo un vacío ardiente

Es lo último de todo.

Morir a cada instante.

Vaciar de órganos

Tu cuerpo superfluo.

La reseca soga

Sentirla en la garganta,

Dispuesta y deslizante.

Es bello morir de amor

A cada instante.

Sentir que en un segundo

La vida tan apuesta

Se va, y no cuesta,

Y se acaba.

Es bello morir,

Te lo aseguro,

Perder en un segundo todo,

Y sentirse el dueño

De la Nada.

Sin corona sentirse rey

De todo lo que no hay,

De todo,

De nada.

Sentirse y no sentirse,

Morir a cada instante, amor,

Morir a cada instante.

Es bello no sentirse, amor,

Te lo aseguro.

Saberse cayendo al vacío

Desde lo más alto

Sin ningún tipo de prejuicios.

Andar entre planetas

A la pata coja

Sin una gravedad

Que te someta.

Sentirse el dueño

De la Nada.

Morir de muerte natural

No es vida.

Sentir el incierto recorrido

Del veneno en tu cerebro

Como un látigo eléctrico.

Es bello sentirse el dueño

De la muerte más austera,

El dueño de la Nada

Que siempre te quisiera.




un Saludo. moy.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

El niño camaleón



En el páncreas. Pudo haberme salido en el labio, o en la próstata, o en el lunar gordo de mi cuello, pero no, tuvo que elegir el páncreas. Ahora intento recordar las palabras de despedida del doctor y ni siquiera consigo imaginarme caminando en el trayecto desde la consulta hasta aquí. La avenida, el paseo marítimo, el semáforo… ¿he cruzado con el semáforo en verde? No, definitivamente no eran trompetas celestiales las que retumbaban en mi cabeza, eran las bocinas de los coches. Ahora todo está ralentizado. El tiempo es otro. Mis pies mojados me despabilan. Las olas avanzan a cámara lenta como si en vez de agua estuvieran compuestas de espeso almíbar y los encajes de espuma fueran de nata. El tiempo es otro. Me pesan los pies y los brazos. No puedo evitar hacer el ridículo y los bañistas me rechazan con un guiño y un giro de cabeza descaradamente lento. En el páncreas, su puta madre. Paso junto a un hombre joven sonriente semienterrado en almíbar y arena. Su hijo juega agarrándose a sus brazos para no caerse. El niño es pequeñito, delgado, con grandes ojos que mueve independientemente uno del otro. Fija uno de ellos en mí durante una eternidad. Pudo haberme salido en un lunar, pero no. La niña de su ojo es un agujerito cónico que me deja aún más hueco con su fijeza. El niño trepa por el cuerpo de su padre usando sus manos bífidas. Alguna que otra vez resbala y continúa luego el ascenso con un movimiento de vaivén. Sigue mirándome con un ojo. Consigo alejarme de la orilla sorteando bañistas humeantes. Ni en el labio, ni en el lunar… en el páncreas.

martes, 17 de noviembre de 2009

Aguarrante



Como todas las tardes, Amal se entretenía jugando a su juego preferido: intentar atrapar a su sombra y fundirse con ella. Daba pasos cortos y sigilosos sin pestañear para no perderla de vista. Una forma extraña se alzó unos centímetros delante de la suya.

Levantó la cabeza y un sol cegador selló sus párpados, pero la nueva imagen estaba ya impresa en su retina, en un cerrar de ojos. Los mismos que, cuando necesitan aliviarse de tanta y tanta sequedad, lloran lágrimas de polvo y pedramol.

Despegó sus párpados y buscó la sombra sobre la anaranjada arena. Puso su mano extendida sobre la frente al tiempo que alzaba la vista. ¿Qué era lo que veía? Parecían tres globos de colores, desinflados, que danzaban alegres en el aire y de los que colgaba no sabía qué. Fuera lo que fuera, cada vez estaba más cerca del cálido suelo.

Amal siguió su trayectoria hasta poder alcanzar este regalo de la tarde. De un salto agarró el lastre que colgaba de los globos. Se sentó a observar su tesoro. Los globos se los daría a sus hermanos pequeños Dudú y Sidi para que, con los niños de su daira, jugaran con ellos. Sí, era una buena idea -pensó- así podrían inventar juegos nuevos.

Sus pequeñas manos se detuvieron en una bolsa desgarrada, que crujía al tocarla. Dentro había algo. Desató con esfuerzo los nudos de los cordones umbilicales que la unían a los descoloridos globos. Una sonrisa afloró a sus labios al pensar en lo contenta que se pondría su madre con estos hilos. Abrió la bolsa y una libreta de papel, más pequeña y oscura que las de la maestra, se brindaba a ser descubierta. El color de la parte de fuera era distinto al de las hojas que abrigaba. En ellas no había dibujos pero estaban llenas de letras y palabras y palabras. Nerviosa cerró el cuaderno, lo acarició y pasó una a una sus páginas a la vez que hilvanaba en su cabeza las palabras que nacían de su corazón. Seguro que las que dormían en el interior del cuaderno eran mágicas, como la lluvia, porque era un regalo llovido del cielo.

Volvió con su familia. El sol ya se había ocultado, la luna no había nacido y dentro de poco la espesa melena de la noche acabaría tragando a las estrellas. Además, en las dos hojas de papel que le regaló Aminatu, quería escribir las palabras que retenía en su cabeza y brincaban en sus poros: un cuento sobre su amada gente.

Decidió guardar la libreta hasta que alguno de los extranjeros que visitaban su wilaya, amigos de su pueblo, pudieran desvelarle, con una voz distinta a la suya, los sonidos que acunaban en cada una de sus páginas.


* * * * * * *



Cuando aquella tarde de diciembre Óscar llegó a Tinduf, lo trasladaron al campamento de refugiados de Smara en el que estaba la jaima de la familia Haidar, su hogar durante los próximos 20 días. En la entrada lo esperaban tres pares de ojos inocentes que brillaban como estrellas; eran Amal y sus hermanos.

Era su primera visita a los campamentos de refugiados. Lugar árido e inhóspito poblado de gente hospitalaria que la sinrazón de pueblos hermanos ha pisoteado, robado y masacrado, negándoles el derecho a la vida. Sobreviven en este lugar remendando a cada paso sus huellas para que no se borre su rastro en la arena y en el viento. Bautizan su historia día a día con lealtad y gratitud hacia los hermanos y amigos que forman parte de este destierro provisional que dura ya 34 años, siempre con la sonrisa en la mirada.

Óscar empleaba las mañanas y parte de las tardes en revisar y evaluar los proyectos que la asociación humanitaria con la que colabora tiene en marcha en este reseco lugar. Después vuelve a casa. Dudú, Sidi y Amal lo esperan para jugar y reir juntos; los adultos para disfrutar de una serena charla rociada con té verde.

Dos noches antes de su regreso, Amal se acercó a Óscar. Traía en sus manos un cuaderno de color casi negro y unos folios doblados escritos con rasgos infantiles. Óscar cogió el cuadernillo, lo reconoció y se acordó de su padre; la voz de éste dormía entre sus páginas. Lo acarició largamente contra su desbocado pecho, lo abrió y su voz comenzó a desvelar los registros y timbres de cada palabra, la cadencia de cada pausa, el susurro de cada silencio. Amal lo escuchaba hipnotizada.

Después del último susurro, Amal le entregó el cuento que había escrito. Le pidió que lo colgara de cuatro globos de colores (blanco, verde, negro y rojo) y lo lanzara al viento. Así, a través del espacio, llegaría a las manos amigas que le habían brindado tan hermoso tesoro. Óscar sonrió, afirmó que así lo haría y añadió que estaba seguro que pronto tendría noticias de las voces de sus amigos y amigas.



Berta.

Hoy hace once años


Aun a riesgo de ser rebautizado como Alinandito el necrológico, me tomo la libertad de conmemorar hoy también la muerte de una persona grande, muy grande: Don Fernando Quiñones. Hoy hace once años de su fallecimiento. Nadie como él ha conseguido que nos sintamos más orgullosos de ser andaluces.





Homenaje a Shakespeare




Hola compis. Nuestra amiga y compañera Loli nos ha enviado desde Jerez una interesante invitación. Toda la información está en los carteles adjuntos, por lo que tan sólo me queda añadir las gracias a Loli por acordarse de nosotros.




Alinando




Costas del Sur




Queridas/os todas y todos:


El pasado día 2 de octubre, la Asociación Recreativa Cultural 2009, inició su andadura con una conferencia. Con el ánimo de diversificar las actividades, está vez se ha optado por algo menos denso, no por ello menos interesante. Así el próximo viernes, día 20 de noviembre, a las 20:30 horas, se proyectará el documental "Costas del Sur", consistente en dos filmaciones realizadas por el consorcio almadrabero en los años 30 y 50, en las almadrabas de esta costa desde Isla Cristina a Barbate, algunas de las escenas están rodadas en Sancti Petri. Es muy interesante desde muchos puntos de vista incluido el cinematográfico, la fotografía, la capacidad de estabilizar las cámaras en la época que se rodo, etc.
La proyeccion se llevará a cabo en la barriada pintor Federico Godoy (barriada Fuenteamarga), en el salón de vecinos de dicha comunidad. Se ha elegido esta barriada porque, como sabéis, la mayoría de las familias que fueron desalojadas de Sancti Petri se realojaron en esta barriada y pensamos que lo mejor era acercamos a ellos ya que son personas mayores y creemos que de esta manera se les pone más fácil su asistencia.
Allí nos vemos. Besos

DIA 20 DE NOVIEMBRE
A LAS 20:30 HORAS
SALON DE LOS VECINOS DE LA BARRIADA PINTOR FEDERICO GODOY (POR FUENTEAMARGA)


Berta
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viernes, 13 de noviembre de 2009

Jaime Gil de Biedma

Hoy hace ochenta años que nació en Barcelona el poeta Jaime Gil de Biedma. Confieso que para mí, alumno eterno y novato, ha sido un hermoso descubrimiento. Os pongo dos enlaces por si os interesa leer algo de su biografía y obra, así como un poema suyo que me ha encantado.
.
http://amediavoz.com/gildebiedma.htm
http://www.islaternura.com/APLAYA/NoEresElUnico/gLETRA/GI/GILdeBIEDMA/GILdeBIEDMAbio.htm
.
.
Idilio en el café
.
.
Ahora me pregunto si es que toda la vida
hemos estado aquí.
Pongo, ahora mismo,
la mano ante los ojos -qué latido
de la sangre en los párpados-
y el velloinmenso se confunde, silencioso,
a la mirada. Pesan las pestañas.
No sé bien de qué hablo. ¿Quiénes son,
rostros vagos nadando como en un agua pálida,
éstos aquí sentados, con nosotros vivientes?
La tarde nos empuja a ciertos bares
o entre cansados hombres en pijama.
Ven. Salgamos fuera. La noche. Queda espacio
arriba, más arriba, mucho más que las luces
que iluminan a ráfagas tus ojos agrandados.
Queda también silencio entre nosotros,silencio
y este beso igual que un largo túnel.
.
.
Jaime Gil de Biedma

jueves, 12 de noviembre de 2009




Todo lo que usted quiera, si señor, pero las palabras son las que cantan, las que suben y bajan…me prosterno ante ellas…las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito. Amo tanto las palabras…las inesperadas…las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta las quede pronto caen….Vocablos amados….Brillan como piedras de colores, saltan como platinadas pecas, son espuma, hilo, metal, rocío….persigo algunas palabras….son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema….Las agarro al vuelo, cuando van zumbando y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas como fritas, como algas, como ágatas, como aceitunas. Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, ….las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola…Todo eso en la palabra….

Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos…Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con qué apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo….todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos tenían en sus grandes bolsas….Por dónde pasaban quedaban arrasadas la tierra….Pero a los bárbaros se les cazan de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecítas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo?....salimos ganando, se llevaron el oro y nos dejaron el oro….se llevaron todo y nos dejaron todo…nos dejaron la palabra….


Pablo Neruda, La palabra

comenzamos el taller...degustemos la palabra...Fita

miércoles, 4 de noviembre de 2009


Las vueltas de la vida

¡Si no son iguales los ires ni los volveres, ni los amores ni los rencores, ni tan siquiera, tu mirada en la mía….

¿Una forma de vivir, una única causa, una tarea, un lugar…?

¿ ser igual a uno mismo?

Las vueltas que da la vida….

Si no son iguales ocasos ni amaneceres, ni los fríos del invierno o los calores del estío, ni aletean el oído todas las palabras de amor….

¡Qué de vueltas da la vida!

Si no saben igual todos los besos robados, ni todos los sueños se cumplen y volvemos a jugarnos la vida por no dejar de soñar

Si tenemos que vivir cómo podamos…demos vueltas a la vida…

Fita

lunes, 2 de noviembre de 2009

sábado, 24 de octubre de 2009

Canto a un amor desangelado

Cuando el llanto quema y la culpa mata,

miles de palomas resquebrajadas

marchitan la pena sembrada en el alma partida.

Un roce de aire transparente

derrite una lágrima resbalada,

torturada por cien agujas silenciosas,

que se acercan de puntillas,

clavando su hiel candente

en el oscuro corazón trémulo y agonizante.

Agua dolorida,

viento moribundo,

el grito de una nube

que huye en el vacío de la madrugada....

Y una oración malherida

escapada del desierto de tu mirada cambiante.


El amor poseído siempre sucumbe en las nieves del invierno en la alborada.



UNA SONRISA PINTADA


-Ay! La Gioconda, su sonrisa, que quieres que te diga, a mí no me gusta.
Yo estaba, como hago a veces, sentado en la terraza de un café, haciendo como el que lee un periódico, de segunda mano, sí, cogido de cualquier sitio: de un contenedor, del autobús, de una mesa de cualquier bar. Me gusta sentir la vida de esta manera, oyendo lo que la gente viva se cuentan entre ella. No me tienen en cuenta. Hoy nadie tiene en cuenta a nadie.

Esa mañana el sol era generoso y apetecía estar al amparo de una sombrilla para no atiborrarse de tanta generosidad. Las mujeres charlaban sin prisas deleitándose a cada frase. Eran hermosas, las dos. Estaban en una mesa al lado de la mía. La que afirmaba no gustarle aquella sonrisa inmortal tenía unos ojos preciosos, de un azul que confundían, cegadores como el mismo sol. La que escuchaba sin compartir lo que oía era rubia como una mañana de verano.
- Pues chica, no sé por qué dices eso. Todo el mundo coincide en que es la sonrisa mejor pintada jamás- la mujer decía esto untándole mantequilla a una tostada. A su espalda El Louvre destellaba y una barcaza, como un gran animal herido dejaba escapar un bocinazo de tristeza.
- Es que es precisamente por eso, por que es pintada- recuerdo perfectamente lo que decía por que lo anoté. Dejo el periódico en la mesa, saco mi libretita y escribo lo que oigo, es mi modus operandis a mi edad no suelo recordar bien, aunque aquella conversación sería inolvidable para mí.
- No te entiendo- decía la mujer más cerca de mi oído, la rubia. Miraba el reloj, como un acto reflejo, por que luego se recostaba en el respaldar del sillón de enea y parecía importarle poco que las manecillas siguieran o no su monótono camino.- No sé qué quieres decir, ¿acaso no es de lo más complicado darle forma y personalidad a una pintura?, en el caso de La Gioconda, parece que vayas en contra de todo el mundo con tu apreciación, que por otra parte sigo sin entender.

Volvió a quejarse la barcaza que como un gusano gigante
Parecía reptar através del Sena y cuando acabó con su sonoro lamento, la mujer más alejada de mí, después de cruzarse circunstancialmente con mi mirada, tomó la palabra y prosiguió con la charla.
- Verás, esa sonrisa está puesta ahí por el pintor,- decía sin tratar de imponer su criterio, con una voz suave.- es forzada, es artificial, consigue muchos efectos, no lo pongo en duda, pero el único que creo que no acierta a conseguir es la alegría. ¿No lo has notado?, La Gioconda no está alegre. Sonríe artificialmente.

Yo compartía el criterio de la mujer de los ojos azules, la que acababa de hablar, pero estaba deseoso de oír la respuesta de la rubia. No se hizo esperar. Se limpió con la mayor discreción un poco de mantequilla de la comisura de sus finos labios y después de darle un sorbito al café, que ya lo quise para mí, rompió el breve silencio.

- Tú estas hablando de algo más que pintura, estás hablando de la vida misma, de sentimientos, y de eso reconozco que no estoy a tu altura. Pero,¿ no me digas que no te gusta La Gioconda?, te he visto ahí dentro otras veces hipnotizada delante del cuadro.
- Verás, Josefine,- llamó por su nombre a su amiga quizás para darle más intimidad e importancia a su consideración- cuando entremos al museo volveremos a ver que La Gioconda es sin duda una de los grandes cuadros de la historia pero yo jamás tendría la sonrisa pintada. La alegría ha de ser natural, una no debe sonreír para alegrar a nadie sino porque se está alegre por dentro. La cara es el espejo del alma, es lo que se dice, ¿no?, pues para mí, La Gioconda no tiene alma, ni nunca la tendrá por más que se empeñen los entendidos en arte. La falsedad apesta.
- Ahí llevas razón. Te aseguro que nunca pintaré una sonrisa en ninguno de mis cuadros.
- ¿Harás que sonrían las flores?, te será más difícil que hacer que lo hagan las personas.
- Qué chistosa eres, me refiero para más adelante. Ya he cambiado la sintonía. He empezado un cuadro, sin flores. Ya te lo enseñaré.
- Oh! Me alegro mucho que hayas dado el paso que tanto ansiabas.
- Sí, pintar al ser humano es muy complicado y sus interioridades todavía más, me lo acabas de demostrar. A partir de hoy será mi objetivo.- con esto la rubia dio por terminado su desayuno y como vio que su amiga también, llamó al camarero.- por favor díganos cuanto le debemos…- se levantaron las dos y al partir me dirigieron a la vez una sonrisa de lo más fresca y bonita. Yo solté el periódico de una mano, me besé los dedos de la otra y dejé que un beso escapara para que la leve brisa del Sena se lo llevara a ellas. Y se fueron.

Esta charla supuso mucho para mí, después de utilizar a las dos como fuente de inspiración para mis escritos, aquella mañana aprendí, a mi edad, a no ser hipócrita, a no mostrar una sonrisa como el que saca un billete para pagar, como por ejemplo aquellos desayunos , que gustosamente pagué, a no mostrar una cara que no tengo.
Muchas personas llevan la sonrisa pintada, como La Gioconda. Aquella mujer de la mirada azul llevaba la sonrisa en el alma, sin que ella supiera que a veces se le abriera y desde su interior una sonrisa auténtica se le pintara en la cara.
Un Saludo. moy.

jueves, 22 de octubre de 2009

La okupa tejedora




Esta noche, viene a su memoria aquel martes 13 de octubre de hacía 19 años, en que se vieron por primera vez. Fue al coger una de las almendras que estaba dentro de la bolsa que traía desde la sierra, en la que había pasado el último fin de semana, cuando notó como un velo de sombra se movía entre verdesmieles y tostados. Buscó sus gafas. Continuó desgranando los abrigos de terciopelo que arropaban a los frutos de madera revestidos, y que lentamente habían crecido dentro de ellos hasta acabar rasgándolos de un polo a otro.

Otra vez ese velo de misterio pasaba delante de sus miopes niñas. Enfocó la vista y una araña, -no sabría decir si pequeña, grande o mediana, ya que desconocía el mundo de los arácnidos- estaba recorriendo las colinas aterciopeladas de verdesmieles. Se paró. Marta sintió que la estaba observando –eso mismo estoy haciendo yo- pensó. En una fracción de ese segundo supo que podían comunicarse.

Y continuaron mirándose y observándose. Con su mente le transmitió el siguiente mensaje: “yo no quiero cogerte, amiga, solo quiero las almendras. Siento haberte traído lejos de tu morada, lo siento. Pero fuera de la casa hay árboles y flores que te están esperando. Puedes salir del transportín que te ha servido de maleta e ir a su encuentro. Se libre. Pero si decides quedarte en este invernadero blanco no me vayas a causar daño cuando meta la mano en busca de los frutos. Si me respetas yo te respetaré también”.

Las almendras se acabaron a las pocas semanas y ella no se atrevió a tirar la bolsa de plástico blanco por si Sesé, como había bautizado a la araña, seguía en su interior. Así que la colocó en una de las esquinas de la cocina, la más cercana a la puerta que daba al jardín… y se olvidó de ella… y pasó el tiempo… y pasó.

Un día, ya lejano, le llamó la atención la bolsa, parecía que había crecido, ¡cosa imposible!. Se acercó. Sí, la bolsa parecía más grande. Ahora estaba recubierta de una algodonosa red y malla a la vez, de una blancura nívea, que hacía que le dolieran los ojos al contemplarla.

¡¡ Entonces Sesé seguía allí !! había decidido compartir el espacio interior de la casa con ella. Se sentó para comprobar que era ella, que no se trataba de ningún pariente. No habían pasado muchos recuerdos cuando Sesé apareció por la parte superior del borde de su malla, justo donde éste formaba un hermoso pliegue. Avanzó lentamente por el suelo sedoso y pegajoso de aquella enorme cama elástica hasta situarse cerca de su meridiano y la miró. Sí, sí, se miraron una segunda vez.

En cuanto al tamaño de Sesé a estas alturas poco importaba si era mediano, grande o pequeño, Si la tuviera que comparar con algo diría que era como una coñeta mediana. Ciertamente tenía ya un tamaño considerable, nunca había visto una araña tan grande. Siguieron mirándose. Nuevamente se podían comunicar y le recordó: “Se libre. Siento haberte traído lejos de tu morada, lo lamento. Fuera de estas paredes hay flores y árboles… y pájaros y mariposas. Si decides continuar en esta esquina no me vayas a hacer daño. Sigue respetándome y yo haré lo mismo contigo”.

Para cuando pasaron 30 años más, Sesé se había instalado cómodamente en la mitad de la cocina. Cuando a veces coincidían en sus quehaceres diarios se miraban largamente. Ahora Marta se preguntaba si Sesé la respetaría como lo venía haciendo desde hacía 49 años. Tenía que confiar en ella, dudar, aunque fuera por un segundo, sería como dejar de respetarla. Pero a medida que pasaban los días, no dudar le resultaba más difícil ya que la blanca alfombra de seda cada día tapizaba más partes de la cocina. La tejedora iba adquiriendo más tamaño, más fuerza, más brillo y ella contaba con mucha menos energía. Intuía que ya estaba presa en su telaraña.



Berta

miércoles, 21 de octubre de 2009

VIAJE A LA MONTAÑA PALENTINA ( I ) . Naturaleza

El río Arlanzón nos acompaña durante un trecho en la partida, con quietud indolente por este otoño cicatero en lluvias. Al cruzarlo, da el relevo de nuestra despedida, a las majestuosas agujas afiligranadas de la catedral. Mientras la ciudad del Cid va languideciendo a la vista.

Los páramos burgaleses, se abren a nuestro paso, formando un mosaico de colores ocres, que desconoce el verdeo y donde escasea el gorjeo de los pájaros. Esta tierra humilde, que no menesterosa, me evoca los versos del poema de Antonio Machado “Por tierras de España”.

<< Veréis llanuras y páramos de ascetas
- no fue por estos campos el bíblico jardín - :
son tierras para el águila, un trozo del planeta
por donde cruza errante la sombra de Caín. >>


Siguiendo nuestra ruta, un aroma dulce nos va envolviendo, para avisarnos, por si no lo sabíamos, que estamos en Aguilar de Campoo. Lugar en el que el descorazonado chalaneo de las multinacionales, alicortó hace años su bien hacer galletero, pero donde a pesar de todo, muchas familias siguen ganándose el sustento, fabricando este preciado alimento.

Al salir de la villa, considerada puerta de la Montaña Palentina, con dirección a Cervera de Pisuerga, comenzamos a contemplar un paisaje de transición entre la Tierra de Campo y Cantabria; la topografía comienza a aburrirse de su planicie y al tiempo, aparecen densas manchas arbóreas.

El recién nacido río Pisuerga nos acompaña en el camino, hasta que a nuestro pesar le dejamos solo en su cantarina correría, para dirigirnos hacia San Martín de Perapertú donde hemos decidido hacer parada y fonda.

La pequeñísima aldea, perdida del mundo, donde ni las ondas telefónicas la logran encontrar, donde habitan algo más de una docena de vecinos, dos parejas de jóvenes licenciados, ejercen en esta pedanía, el viejo quehacer de posaderos con suficiencia y simpatía, lejos de los lugares que le vieron nacer y estudiar. ¡Cuanta sana envidia, deben causar a los urbanitas que ahogados por la loca carrera hacia ninguna parte, recalan por unos días en su casa, para sentirse libres!

La naturaleza se desparrama de forma voluptuosa por estos parajes y muchas son las veredas que nos ayudan a descubrir sus recónditos tesoros.

Una mañana, después de pasar por tierras de labor con surcos recién abiertos, ávidos de simientes, se nos aparece un profundo tajo verde, bordeado por altas cumbres de piedras blanquecinas que parecen disfrazadas de invierno. El camino comienza a estrecharse y su piso de rocas calizas, es escoltado por una densa vegetación de encinas, robles, brezos y algún que otro valioso acebo. Al final de esta garganta, la espesura de un hayedo trepa abrigando la ladera de la montaña; el sendero con terquedad, tira hacia arriba, guiándonos hasta el borde más alto de la fronda. Un esfuerzo más en la subida, y aparece ante nuestra vista la singularidad que venimos buscando: la Tejeda de Tosande. Lugar donde el árbol sagrado de los celtas, el tejo, ajeno a su costumbre de vivir en solitario, se hace gregario formando un bosquete de impresionantes ejemplares, alguno de ellos con mas de mil años de existencia. El otoño para aumentar aun más la belleza de estos fósiles vivientes, ha comenzado a salpicarlos con las perlas rojas de sus frutos. Sentarnos en el cercano mirador y contemplar los valles que nos rodean, fue el digno colofón a una inolvidable jornada de senderismo.

La luna colmada de luz, cómplice de cortejadores, se oculta por momentos tras las nubes, con la intención de dificultar el acceso de fisgones al lugar del cortejo.

Junto a otros entusiastas andariegos, pertrechados con los instrumentos que nos permitan acercar el espectáculo, caminamos montaña arriba, envueltos por los recios bramidos lujuriosos de los ciervos, en una bonancible madrugada de berrea.
Apostados en el borde de la ladera, nos sorprende el alborear, descubriéndonos la quebrada línea del horizonte, con matices anaranjados que de manera súbita se convierten en rojo intenso.
Nuestras miradas, guiadas por el amoroso canto de los cérvidos, comienzan a otear el tupido brezal: lugar más factible para ver a los animales, según nuestros expertos hospederos.
Los más avezados de los ojeadores, comienzan a vislumbrar el cortejo nupcial. Cuando el sol baña la foresta, los novicios, entre los cuales me encuentro, somos partícipes también del maravilloso acontecimiento.
Como cada noche, el sonido de la berrea se cuela tronante por las ventanas de la casa y hoy sí, me puedo imaginar las andanzas de sus atareados protagonistas.
En estos mágicos momentos, recuerdo que antes de la partida, nuestra amiga María José Soriano (Fita) nos deleitó, con el poema de su última hornada, que titulaba: “Lujuria Otoñal”, dedicado a este ritual apareamiento. A la vuelta, su obligada relectura, me confirma su maestría de escribidora.

<< Lujuria bravía, ostentosa
de orgasmos asilvestrados
que reclama
cubrir los úteros
virginales de hembras impacientes.
Espasmos fértil,
que brama libido
de sexo lubricado en estiaje
sin tálamo nupcial
a empujes de cornamentas
berreando,
a destiempo primaveral>>

El disfrute de estas dos vistas, entre otras muchas, del inmenso caleidoscopio natural que es la Montaña Palentina, se lo debo al amable señor que en el parque nacional de Pagoeta (Guipúzcoa), se deshizo en elogios hacía este privilegiado lugar, animándome a descubrirlo.
Juan